lunes, 7 de junio de 2010

En misa...

Si algo caracteriza a los niños es la curiosidad... y yo... a partir de ese domingo en la misa de las doce... cuando mi madre envuelta en su abrigo me explicaba los detalles chungos de la historia de Jesús... comencé a desarrollar una curiosidad hacia temas relacionados con el dolor, la tortura, la mutilación y la muerte... después de eso... los margenes de las libretas que utilizaba en el colegio comenzaron a llenarse de miembros amputados y cabezas cortadas... no obstante... tuve una infancia feliz...
(Rafael Feijóo Rodríquez)

2 comentarios:

Eli dijo...

Yo también me dedicaba a los interrogatorios en esos lugares... hasta que mi madre optó por dejarme en casa.. jaja
Muy chulo!

María Dolores dijo...

juas.. yo también era un preguntona imposible.. recuerdo un día en plena misa(tortura) que tras examinar concienzudamente lo que había mi alrededor, le pregunté a mi madre que cómo limpiaban el techo.. es que estaba tan alto!! la mirada de mi madre casi me fulmina.."niña, cállate ya y escucha lo que dice el cura" y yo, aburrida como una ostra me inventaba mil formas de llegar hasta el techo..

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